Lo primero que hice fue cometer el clisé de cerrar los ojos por el humo
que salía por la ventana y ahí nomás apareció esa sensación que una vez
un docente estrella de la facultad deslizó: para entender y transmitir a
Adorno, necesito amarlo. Ser adorniano.
Según este método (es todo cuestión de método...) yo debería amar a The Rapture para el caso. "Jugando", claro está. Sin embargo, para cuando estaba terminando de pensar esto -momento que soy lento-, ya estaba cerrando los ojos como si fueran un puño. Cualquier palabra grandilocuente ofendería, como la palabra "grandilocuente" en esta oración, la que le pertenece a la entrada del disco. Más que raptureano, prefiero fan.
El anzuelo, la persuasión, lo que evidencia quién es artista y quién es pescado, lo tiene: desde un comienzo atrapado por la intensidad, siguen dos temas que proyectan lo que va a ser el disco: cierta luminosidad desbordada, una melancolía subterránea y la presencia de una rítmica que destaca sus distintas direcciones, su entusiasmo y algún amateurismo por ahí perdido que deja de ser snob porque deja de ser amable. Y para tolerar ese encuentro entre la lágrima de emoción y la de la risa nerviosa (las armonías, la voz) y no encegecerse con tanta luz, The Rapture, como método de salvación, nos ofrece mirar desde la oscuridad, y bailar. Nunca rendirse a la estaticidad. Tambien en la facultad un gurú me dijo: inclusive en la oscuridad, si pegás un tiro, quizás a alguien le das. Moverse.
Después tiene un par de temas de esos que generalmente tienen los discos que funcionan al atardecer (de Low, de Dylan). Dos o tres temas muy pasables y entre los que puede haber uno inescuchable. Hablo de ese coro tipo chicos, del título Children, de la lambada de J-Lo. Testea cuán perfeccionista y neurótico uno es. Por otro llado, una banda tocando algo que, abajo de Flaming Lips y Talking Heads, además me deja escuchar al Brian Eno de "Spider and I" se gana un lugar en la parte lúdica de mi corazón. Hablo de Rollercoaster.
El disco cumple groseramente esos gustos personales que no exigía: primero, cuando Luke Gener dice "In the grace of your love" en In The Grace of Your Love y se alza esa columna título-disco-tema-letra que termina siendo la escena por la que vale ver la película. Todo toma sentido. Segundo, How Deep is Your Love (track 10 de 11) sube hasta un clímax que se completa cuando fusionan los beats y el saxo, el canto grupal y el individual, la máquina y la noche; diría que el disco termina con esa fiesta ritual. Y de forma... muy grandilocuente. Y tercero, It Takes Time To Be A Man (el último track), el tema distinto, parece un epílogo veraniego que podría cantar Marvin Gaye. Es de esas despedidas de disco que canta Cake, y atrás en un arpegio de piano está esa paz o placebo que trae el olvido.
Terminó el disco. El "Hallelujah", la salida del sol y saber que me espera mi amor en la cama parece una epifanía digna de un bonus track. O de un clisé.
Tracklist:
01. Sail Away
02. Miss You
03. Blue Bird
04. Come Back To Me
05. In The Grace Of Your Love
06. Never Die Again
07. Roller Coaster
08. Children
09. Can You Find A Way
10. How Deep Is Your Love
11. It Takes Time To Be A Man
Según este método (es todo cuestión de método...) yo debería amar a The Rapture para el caso. "Jugando", claro está. Sin embargo, para cuando estaba terminando de pensar esto -momento que soy lento-, ya estaba cerrando los ojos como si fueran un puño. Cualquier palabra grandilocuente ofendería, como la palabra "grandilocuente" en esta oración, la que le pertenece a la entrada del disco. Más que raptureano, prefiero fan.
El anzuelo, la persuasión, lo que evidencia quién es artista y quién es pescado, lo tiene: desde un comienzo atrapado por la intensidad, siguen dos temas que proyectan lo que va a ser el disco: cierta luminosidad desbordada, una melancolía subterránea y la presencia de una rítmica que destaca sus distintas direcciones, su entusiasmo y algún amateurismo por ahí perdido que deja de ser snob porque deja de ser amable. Y para tolerar ese encuentro entre la lágrima de emoción y la de la risa nerviosa (las armonías, la voz) y no encegecerse con tanta luz, The Rapture, como método de salvación, nos ofrece mirar desde la oscuridad, y bailar. Nunca rendirse a la estaticidad. Tambien en la facultad un gurú me dijo: inclusive en la oscuridad, si pegás un tiro, quizás a alguien le das. Moverse.
Después tiene un par de temas de esos que generalmente tienen los discos que funcionan al atardecer (de Low, de Dylan). Dos o tres temas muy pasables y entre los que puede haber uno inescuchable. Hablo de ese coro tipo chicos, del título Children, de la lambada de J-Lo. Testea cuán perfeccionista y neurótico uno es. Por otro llado, una banda tocando algo que, abajo de Flaming Lips y Talking Heads, además me deja escuchar al Brian Eno de "Spider and I" se gana un lugar en la parte lúdica de mi corazón. Hablo de Rollercoaster.
El disco cumple groseramente esos gustos personales que no exigía: primero, cuando Luke Gener dice "In the grace of your love" en In The Grace of Your Love y se alza esa columna título-disco-tema-letra que termina siendo la escena por la que vale ver la película. Todo toma sentido. Segundo, How Deep is Your Love (track 10 de 11) sube hasta un clímax que se completa cuando fusionan los beats y el saxo, el canto grupal y el individual, la máquina y la noche; diría que el disco termina con esa fiesta ritual. Y de forma... muy grandilocuente. Y tercero, It Takes Time To Be A Man (el último track), el tema distinto, parece un epílogo veraniego que podría cantar Marvin Gaye. Es de esas despedidas de disco que canta Cake, y atrás en un arpegio de piano está esa paz o placebo que trae el olvido.
Terminó el disco. El "Hallelujah", la salida del sol y saber que me espera mi amor en la cama parece una epifanía digna de un bonus track. O de un clisé.
Tracklist:
01. Sail Away
02. Miss You
03. Blue Bird
04. Come Back To Me
05. In The Grace Of Your Love
06. Never Die Again
07. Roller Coaster
08. Children
09. Can You Find A Way
10. How Deep Is Your Love
11. It Takes Time To Be A Man
(para www.afterhoursintokio.com.ar)

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