Lo más raro, supongo, no es que Radiohead lo haya hecho de nuevo,
-creo que eso pasó hace dos modas-, sino que me sorprenda por eso, de
nuevo. Me deja en evidencia: ¿por qué no lo acepté?, podría preguntarme.
Y en vez de eso me tiré a ver una película que quería ver hace rato,
fumar, comprar gaseosa. Bajar discos: las posibilidades trenzadas para
conocer y alimentarse de música gratis son enormes.
A
pesar de mi rechazo activo a responderme ¿por qué no lo acepté?,
Radiohead me contestó algo que nunca le pregunté. Bajé un disco con tres
temas suyos remixados por Brokenchord, Altrice y Blawan. Lo que hacen
es extra-ordinario.
Give up the ghost -Brokenchord RMX-
Lo
que es envidiable de estos remixes, a pesar de que hay quien los juzga
por sintéticos (bueno, es su naturaleza de hecho) o por no tener la
sangre de un cantante que diga, es que a partir de una voz que parece fría y descriptiva de pronto notamos que hay algo que, ni tan lejano ni tan ruidoso, narra. Y Brokenchord nos advierte de una transformación irreversible ya con su bienvenida pendular.
TKOL -Altrice RMX-
Nudo.
De lo luminoso pasa rápido a lo rápido. Primer punto de giro:
Radiohead, en algún sentido, empieza a ser vestigio. Yorke sampleado.
Sintetizadísimo. Y da la sensación de que Altrice quiso hacer un tema
usando a TKOL como instrumento, nada más [sic]. Segundo punto de giro:
Trent Reznor en el piano tocando con una banda de electro-kraut; un
mantra de una Björk de unos cuatro años; un coro de cassettes. Y después
del éxtasis me recuerda lo equivocado que estaba. Cierta molestia.
Bloom -Blawan RMX-
Ahora escucho Fever Ray y me hace acordar a Mickey. El tema narra, dice y grita.
Los
tres temas tienen todo. Podría imaginar a Radiohead suplicándoles: "Les
damos todo, pero por favor, hagan los mejores remixes de su
existencia". (...) Y les sale (...).
En fin: recomiendo
agachadamente estos discos, que los cargo de mi confesión personal,
vergonzososa, de sentir dolor al ver en Radiohead la perfección en la
amplitud de lo que podríamos llamar una obra, su obra. Los remixes y las
transformaciones sobre Radiohead, en definitiva me dejan con un gusto
grandioso y anisado, pero amargo, como el citar en primer plano la
imagen lenta pero aplastante de un muslo presionando uno de los rubios
testículos de Thom Yorke contra el otro muslo culpable, blanco y
transpirado.


No hay comentarios:
Publicar un comentario